No toca botón


Payaso con ángel tus alas tomaron
un triste verano su vuelo final;
desde el mar las vieron penetrar el cielo
(tu viejo horizonte de risa y bondad).

Ese día absurdo nos quedamos solos,
esperando en vano que fuera -otra vez-
esa broma tuya que ya nos hicieras
-y que al fin volvieras de nuevo después-.

Las luces del estudio comienzan a encenderse:
ya va a empezar la magia de la televisión.
Y todos aguardamos, en casa, como siempre,
la gracia irresistible de un genio del humor.
De pronto él aparece, de frac y de galera,
mostrando el decorado de plástico y cartón,
dispuesto a liberarnos un rato de las penas,
dispuesto a convencernos de "no tocar botón".

Si acaso guardasen, allá por el cielo,
de tu honda ternura algún videotape,
ya vas a encontrarnos, mi querido Olmedo,
mirando tu imagen Arriba también.

Pero, mientras tanto, Capitán Piluso,
mostranos la proa del buen corazón;
de la picardía bañada en dulzura,
esa de la frase: "no toca botón".


Autor(es): Ernesto Pierro, Guillermo Meres